jueves, 21 de septiembre de 2017

TODAS LAS MAÑANAS DEL MUNDO


Mi amiga Cristina, apodada por Miguel como "Cristinagger" recordando al famoso Arnold, (aunque Cris es más famosa que éste, ya os lo digo yo...), ha completado este verano la lista de todos los tresmiles del Pirineo. 
Gran hazaña, sí señor, sabiendo que son nada más y nada menos que 212 y que para los mortales que sólo nos movemos en la horizontal si es sobre dos ruedas, nos parece una pateada inmunda. Es una manera de hablar, claro, pues sobra decir que alguno de ellos sobrepasan la categoría de "pateada"...
Enhorabuena desde aquí, champion!!

Hace poco leí también en uno de los blog que frecuento que un escalador había completado otra lista. Ésta era la de las escaladas del libro de Patrice Bellefon, "Pirineros. Las 100 mejores ascensiones y excursiones". Qué bonito, verdad? esto ya me parece de un romanticismo extremo...

Y me paré a pensar en porqué la gente se engancha así con las listas y de repente me dí cuenta de que nosotros dos tampoco escapamos a ellas.

Hace años compramos los libros de Stéphanie Bodet y Arnaud Petit, "Parois de légende, les plus belles escalades d'Europe" y "Parois de Légende, les plus belles escalades du Monde", y hemos ido tachando rutas de la lista. Ahora que me pongo a escribir este post, hago el recuento y veo que de las 57 que propone en el libro de Europa, hemos escalado ya 16, o mejor dicho sólo 16, jajaja...

Hay otra "lista" a la que nos hemos apuntado. Es a la de las maratones. Ésta ya no me gusta tanto...
No sé cuántas maratones posibles se pueden correr en el mundo, ni me importa de momento, pero empezamos el año pasado con la maratón de Sevilla y después de sufrir lo que no está escrito, este año me dejo volver a engañar para correr la de Valencia...será el comienzo de otra "lista"???

Llego a la conclusión de que ninguno nos libramos de las "listas", porque si no tenemos la lista que ha elaborado otro como referencia, nos inventamos la nuestra propia. Al final no es más que una manera de motivarnos y de seguir manteniendo la ilusión por hacer cosas.


Este verano, esa motivación por las listas de escalada se tambaleó sin saber muy bien porqué. Una mezcla entre el hastío por mirar continuamente las páginas meteorológicas para ver dónde daban bueno, el cansancio por tratar de huir de las masificaciones a las que se ven sometidas de un tiempo a esta parte nuestras montañas y el terminar pasando el verano siempre haciendo lo mismo en los mismos sitios. El caso es que sin planearlo, nos encontramos tachando objetivos de otra lista en la que encontramos esa motivación que la escalada no conseguía despertar. Y así fue como recorrimos con la bici de carretera algunos de los puertos más bonitos del Pirineo.



El primer día de bici salimos desde el Col de Peyresourde. Nos dirijimos hacia Arreau para subir el Col d'Aspin por su vertiente Este. 1489m de altitud, 800 metros de ascenso.


Miguel hace amigos allá por donde va...


Desde aquí os aviso de que las vaquitas no entienden el cartel...


Desde el Col d'Aspin volvemos a bajar a Arreau para subir el Col de Peyresourde por su vertiente Oeste. 1569m de altitud, 900 metros de ascenso. En total unos 1800 metros de desnivel.


Nuestro segundo día de bici fue memorable. Salimos desde el Col d'Aspin. Bajamos a Campan y nos dirigimos al Tourmalet. Puerto mítico donde los haya...


Col du Tourmalet, vertiente Este, 2115m, 1500 metros de ascenso.

Miguel lo sube por las dos vertientes.
Después nos toca volver al Col d'Aspin, esta vez ascendiendo por su vertiente Oeste, 950 metros de ascenso. En total unos 2.000 metros de desnivel para mí. 


La tercera excursión fue con diferencia la más bonita...

Circo de Troumouse, 2.100 metros, desde Luz Saint Sauveur. Unos 1900 metros de desnivel.



Y al día siguiente, desde Gazost, yo subo al Col du Soulor, 1474 metros, 1128 metros de desnivel.



Miguel, desde Gazost sube al Col de Tramasel y Hautacam antes de hacer también el Soulor.







Y qué bonitos rincones hemos descubierto en el Pirineo!!
Carretera desde Col du Soulor hacia Col d'Aubisque...










Y a la vuelta de la esquina del Col d'Aubisque, Gourette...espectacular...

Asomada a la ventanilla de la furgoneta no dejo de pensar en que así me gustaría vivir toda mi vida...ducha, desayuno, bici, ducha, comida, paseo, dormir...ducha, desayuno, bici, ducha, paseo, dormir...y así eternamente...
Ese despertar tranquilo, sin más preocupación que trazar la ruta sobre el mapa y cruzar los dedos para que las piernas aguanten.
"Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno", dijo el escritor Pascal Quignard,

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
(...)
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
(...)
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno...





miércoles, 16 de agosto de 2017

GALICIA CALIDADE




Madre mía...dónde quedó ya el mes de Julio?? Veo estas fotos y no puedo creer que sean de hace apenas un mes!! Que se me escapa el tiempo de las manos!!!
 Dice Miguel que cuando cumple un sueño o un objetivo le queda un sabor agridulce, pues frente a la alegría de haberlo conseguido se encuentra con la tristeza porque el momento ya pasó...
Yo le digo que es cierto que el momento pasa, pero no desaparece. Lo imagino como si se almacenara en un rincón de nuestro cerebro, el rincón de "vivencias especiales".
 Cuanto más lleno esté ese rincón más feliz eres...
Así, yo sólo soy capaz de sentir la alegría de lo vivido. Lo recupero del rincón cuando lo necesito y lo hago venir a mi mente. Esa es la felicidad que yo llevo dentro...


 Y en búsqueda de esas vivencias que me hacen feliz, el día 10 de Julio empezamos nuestro tradicional viaje veraniego en moto!


Destino...Galicia!!!
Tanto Miguel como yo habíamos veraneado en distintos sitios de Galicia cuando éramos pequeños, así que nos hacía ilusión volver a alguno de ellos y ver cómo de distintos son a lo que nosotros recordábamos de cuando íbamos con nuestros padres...


Salimos de Madrid por la mañana y la primera parada la hacemos en Orense. Allí nos empezamos a ambientar con nuestro primer plato de pulpo y nuestro primer Albariño...mmmmm...


Como luego hay que continuar viaje, nos damos un paseo por la ciudad, para que se pase el efecto del vino.


Salimos de Orense dirección A Guarda, con intención de subir al Monte Santa Tecla.


Este es uno de los lugares que yo había visitado con mi familia cuando era pequeña. Por supuesto, no me acordaba de lo bonito que es...




Santa Tecla se alza como un mirador espectacular sobre la desembocadura del río Miño.







Desde Santa Tecla nos acercamos al Cabo Silleiro...




 Y después nos dirigimos a Vigo, donde después de un paseo y una rica cena donde cae otro Albariño, pasamos la noche.


 A la mañana siguiente, lo primero que hacemos antes de abandonar Vigo es subir al Monte de San Pedro, desde donde tenemos unas vistas impresionantes de la ría de Vigo.


 Salimos de Vigo por el Puente de Rande y nos dirigimos hacia Combarro.


En Combarro hacemos una paradita. Es un pueblo bonito, con muchos horreos, merece un paseo...





 Desde Combarro seguimos camino pasando por Sanxenxo y O Grove, donde paramos en la Playa de la Lanzada!!!


 Tibios recuerdos vienen a mi cabeza, de cuando veraneábamos aquí con mis padres. Días sin fin jugando al sol...



 Tras la playa, subimos de nuevo a la moto, y después de pasar por La Toja y por Vilagarcía de Arosa, desembarcamos en Santiago de Compostela, donde pasamos la segunda noche...


 Por supuesto, esa noche cayó un bonito paseo por el casco viejo de Santiago y otro Albariño, todo ello acompañado por las ricas viandas gallegas...


 A la mañana siguiente ponemos rumbo hacia Ézaro, pasando por sitios muy bonitos, como Noia, Muros y Carnota, donde se encuentra, dicen, una de las playas más espectaculares de toda Galicia.



 Es en Ézaro donde paramos. Aquí podemos ver la desembocadura del río Xallas, en forma de cascada que cae directamente al mar...




 Y desde Ézaro, nos vamos hacia Cabo Fisterra, comienzo de la Costa da Morte.





 Siguiente parada de la jornada: Playa de Laxe...


 Aquí es Miguel donde recuerda con cariño los días que pasó un verano de su adolescencia. Él tiene recuerdos más nítidos, porque no era tan pequeño cuando estuvo por aquí...


 Y desde Laxe nos dirigimos hacia Malpica por una carretera muy bonita, que nos deja estampas como éstas...


 El pueblo es A Carballa...para no perdérselo...




 Y terminamos la jornada en A Coruña, donde pasamos la tercera noche. Ésta vez regada con Ribeiro, que hay que probarlo todo...


 A la mañana siguiente nos toca un paseo por la Torre de Hércules...





 Y parea que el regreso a casa no se haga muy largo, una paradita en Ponferrada, que no lo conocíamos...bonito lugar...




Después de las temperaturitas tan agradables que tuvimos en Galicia, la vuelta a Madrid se hizo un poco más dura de lo normal...en fin...
Pues eso...lo dicho...más sensaciones agradables para guardar en el rincón...  :)